Hay algo que escucho mucho antes de que alguien se apunte a un retiro y no suele ser un no.

es más bien un: “me apetece… pero”

me apetece, pero me da miedo ir sola
me apetece, pero no sé si encajaré
me apetece, pero no sé si es demasiado para mí
me apetece, pero ahora no es el momento
me apetece… pero hay algo que me frena.

Y muchas veces, debajo de todo eso, hay algo más profundo.

No sentirnos del todo merecedoras de parar, de dedicarnos ese tiempo, de elegirnos.

Lo veo mucho. Mujeres que sostienen mucho en su día a día que están para todo y para todos y que cuando aparece un espacio así… dudan.

No tanto por el retiro o por el destino, sino por lo que puede pasar dentro.

Porque parar mueve, escucharte mueve, compartir desde un lugar real mueve. Y sobretodo no estamos acostumbradas a hacerlo.

Muchas venís solas, con miedo, sin saber muy bien qué os vais a encontrar y siempre pasa algo parecido.

No tenéis que encajar, no tenéis que ser de ninguna manera, no tenéis que hacer más de lo que sentís. Solo estar.

Y poco a poco… el cuerpo baja, la mente se calma y aparece algo que ya estaba ahí, vosotras.

No es un retiro perfecto. No es una experiencia de postureo.

Es un espacio real, con personas reales, donde puedes ser tú sin tener que sostener nada

Si algo de todo esto te resuena y hay una parte de ti que quiere venir, aunque haya otra que dude… esa parte también importa.

Si lo necesitas, lo vemos con calma 🤍

Sri Lanka

04 — 11 Julio 2026

INDIA

16 – 23 julio 2026